La evaluación puede cobrar diferentes significados aunque la esencia de la evaluación es la misma: buscar información relevante en el estudiante que ayude a comprender cómo se está produciendo el proceso de enseñanza aprendizaje para tomar decisiones.
Sin embargo, si se concibe el aprendizaje como un proceso, con sus progresos y dificultades e incluso retrocesos, resultaría lógico concebir la enseñanza como un proceso de ayuda a los estudiantes. La evaluación de la enseñanza, por lo tanto, no puede ni debe concebirse al margen de la evaluación del aprendizaje.
Por tal motivo cada estudiante es un ser único, es una realidad en desarrollo y cambiante en razón de sus circunstancias personales y sociales. Por lo cual, esta debe permitir la adaptación de los programas educativos a la características individuales de cada estudiante, saber su punto débil para poder corregirlos.
Así mismo el sistema educativo basa su eficacia, entre otros aspectos, en la evaluación, lejos de entenderse como una medición de los productos y realizaciones escolares, sino que también constituye hoy uno de los pilares del mismo sistema educativo venezolano.
Sin embargo la evaluación de la escuela, se mide en función de una planeación estratégica, entonces la evaluación del proceso educativo se mide en términos del cumplimiento de su objetivo, evidentemente son derivados de la misión de la escuela. Por tal motivo el docente tiene que apartar dicha misión en concreto para dedicarse a cada estudiante.
CARACTERÍSTICAS DE LA EVALUACIÓN
Integral: involucra las dimensiones intelectual, social, afectiva, motriz y axiológica del alumno; así como a los demás elementos y actores del proceso educativo, y las condiciones del entorno socio-económico y cultural que inciden en el aprendizaje.
Continua: se realiza a lo largo del proceso educativo en sus distintos momentos: al inicio, durante y al final del mismo, de manera que los resultados de la evaluación no se conozcan sólo al final, sino durante todo el proceso.
Sistemática: se organiza y desarrolla en etapas debidamente planificadas, en las que se formulan previamente los aprendizajes a evaluar y se utilizan técnicas e instrumentos válidos y confiables para la obtención de información pertinente y relevante sobre las necesidades y logros de los estudiantes.
Participativa: posibilita la intervención de los distintos actores en el proceso de evaluación, comprometiendo a los docentes, directores, estudiantes y padres de familia en el mejoramiento de los aprendizajes, a través de la autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación.
Flexible: toma en cuenta las características del contexto donde se desarrolla el proceso educativo, las particularidades, necesidades, posibilidades e intereses de cada estudiante, así como sus diferentes ritmos y estilos de aprendizaje para la adecuación de las técnicas, instrumentos y procedimientos de evaluación.
TIPOS
• Inicial y/o diagnóstica: se planifica con la finalidad de conocer los avances, logros alcanzados en el desarrollo de las potencialidades del y la estudiante; así como su interacción en el contexto social. Generalmente, se realiza en el momento previo al desarrollo de los procesos de aprendizaje.
• Procesual y/o formativa: esta evaluación se planifica con la finalidad de obtener información de los elementos que configuran el desarrollo del proceso educativo de todos y cada uno de los y las estudiantes, proporcionando datos para realimentar y reforzar los procesos. Es por ello, que está unida a evaluación continua, en cuanto que está inmersa en el proceso de enseñanza-aprendizaje del estudiante y forma parte del mismo.
• Final y/o sumativa: se planifica con la finalidad de valorar e interpretar los logros alcanzados por los y las estudiantes en el desarrollo de las experiencias de aprendizaje. Los resultados de estas evaluaciones pueden ser el punto de inicio de la evaluación diagnóstica; al mismo tiempo que determinan la promoción, certificación o prosecución de los y las estudiantes de acuerdo al subsistema al que pertenezca. Por lo tanto, permite comprobar los resultados alcanzados y valorar el grado de consecución.
FUNCIONES DE LA EVALUACIÓN
Durante el desarrollo del proceso educativo del estudiante, se van dando diversas funciones de evaluación, de las cuales se pueden mencionar:
• Explorar: permite recabar información a partir de las experiencias evidenciadas en el aprendizaje del estudiante, de igual manera aquellas que son vinculadas al contexto donde se desarrollen.
• Diagnosticar: se analiza las evidencias, para que se conozca la situación actual o el nivel que tiene el educando, en relación a los aprendizajes obtenidos y sus potencialidades.
• Orientar: se generan acciones educativas sobre la base del diagnóstico, en donde se involucrara al maestro, estudiante y familia, con el propósito de alcanzar los objetivos educativos.
• Informar: se comunica acerca de los avances y logros alcanzados durante el proceso educativo a los y las estudiantes, maestros, maestras y familia corresponsales en el proceso educativo.
• Realimentar: permite el fortalecimiento de las acciones educativas ejecutadas, sobre la base de los avances y logros ya conocidos.
• Promover: se refiere al cumplimiento de las acciones educativas por parte del y la estudiante, como elemento para promoverlo al grado y/o año inmediato superior, resultado de un acompañamiento reflexivo y crítico.
EVALUACIÓN EN EL SISTEMA EDUCATIVO BOLIVARIANO
Evaluación cualitativa
• Se describe los logros, avances y alcances que hayan obtenidos los estudiantes en cada área de aprendizaje de su proceso educativo.
• Se da en los subsistemas de Educación Inicial Bolivariana y de Educación Primaria Bolivariana.
• Se utiliza como método fundamental en la ejecución de las actividades de evaluación planificadas para la evaluación formativa de todos los subsistemas del Sistema Educativo Bolivariano.
Evaluación cuantitativa
• Para los logros, avances y alcances de los y las estudiantes, se emplean registros con escala de calificación numérica, en cada una de las áreas de aprendizaje.
• Se da en los subsistemas de Educación Secundaria Bolivariana y de Educación de Jóvenes, Adultos y Adultas.
• Se apoya en los criterios, métodos y técnicas de la evaluación cualitativa para el desarrollo de las actividades planificadas de la evaluación formativa.
ROL DEL MAESTRO
La personalidad del individuo es factor importante para determinar un estilo docente. Cuando cada maestro desarrolla su programa y establece relaciones con los niños, ocurre una integración consciente e inconsciente de todo cuanto conoce y sabe, desarrollándose así un estilo personal de enseñanza.
El conocimiento que el maestro tenga de sí, de los niños y de sus familias, influirá mucho en el estilo que éste determine para su práctica profesional. En este proceso de búsqueda se puede tomar como referencia el modelo de los profesores de formación profesional, pero el objetivo no es que lo repita, sino más bien que sea creativo en establecer su propio estilo teniendo en cuenta su personalidad y experiencia.
Un buen maestro tiene confianza en sí mismo y asume su responsabilidad con el mayor compromiso, lo que hace que su trabajo deje resultados significativos en el desarrollo de los niños. Igualmente, un buen maestro debe:
• Sentirse aceptado y querido por los niños, por sus padres y sus colegas.
• Disfrutar de la vida y fomentar el sentido del humor en los demás.
• Tener confianza en la gente y creer tanto en los niños como en sus padres.
• Ser eficiente en el ajuste de la enseñanza al nivel del niño pequeño.
El maestro debe buscar alternativas que lleven a la obtención de exitosos resultados en la relación educativa, social y afectiva que quiere construir con el niño. Esta construcción puede darse de manera muy rápida o demasiado lenta, y es allí donde con paciencia y creatividad el maestro usará su estilo personal de enseñanza que responda a las necesidades generales del grupo y de cada niño en particular.
Por otra parte, el maestro tiene que crear un ambiente de aprendizaje que facilite el descubrimiento por parte de los niños, y en últimas que este descubrimiento lo puedan expresar en sus propias palabras, es decir, llevar al niño a tomar la iniciativa en su propio aprendizaje.
De lo expuesto anteriormente, entre los roles que tiene un maestro se mencionan:
• Planear actividades que fomenten la independencia y el éxito, es decir, posibilitar el desarrollo de habilidades y sentimientos de bienestar con respecto a sí mismos.
• Demostrar que comprenden el desarrollo del niño, proporcionando actividades y materiales apropiados.
• Tratar a cada niño como una persona única.
• Ayudar a los niños a manejar los conflictos? en este sentido, la maestra no debe solucionar los problemas, sino que debe presentarle al niño las distintas alternativas para que pueda resolverlos por sí mismos. La maestra debe ayudar a que los niños hablen sobre el problema, comprendan qué lo provocó, y decidir entre los implicados cuál sería la solución.
• Aceptar los sentimientos de los niños.
• Guiar el aprendizaje de los niños? aquí la maestra debe tener claridad sobre las capacidades, fortalezas y debilidades de cada niño en todas las áreas del desarrollo, con el fin de ofrecer oportunidades de aprendizaje.
• Actuar como modelos de su papel, es decir, la maestra debe ser coherente entre lo que dice y hace dentro y fuera del ámbito escolar.
• Mostrar respeto a los demás adultos que son importantes para el niño. La forma como los niños sienten acerca de sí mismos está íntimamente relacionada con sus sentimientos hacia la familia, los amigos y la comunidad. Los maestros que respeten y se den cuenta de esto, serán más eficaces en el salón de clase.
AUTOEVALUACIÓN
Se entiende por autoevaluación la evaluación que una persona realiza sobre sí misma o sobre un proceso o resultado personal. En educación, la mayoría de las veces que se utiliza este término es para referirse a la autoevaluación de los estudiantes. Personalmente entendemos que igualmente puede y debe referirse al profesorado.
La evaluación, es parte esencial del proceso de enseñar y de aprender, es una etapa de síntesis Y replanteo para guiar toda la acción docente. Desde aquí, se la concibe como una responsabilidad Pedagógica, ética y social, y no como una actividad técnica de control, selección y promoción.
La autoevaluación, en esta instancia de prácticas surge como un proyecto propio del estudiante, donde cada uno decide las acciones que le permiten tomar distancia de la práctica para trabajar sobre ella, observar las propias posibilidades y limitaciones y desde allí poder ver lo que en la acción cotidiana es imperceptible.
LCDO MIGUEL HERNANDEZ
DOCENTE DE EDUCACIÓN ESPECIAL
UNIDAD EDUCATIVA CIUDAD DE ACARIGUA
ACARIGUA- PORTUGUESA - VENEZUELA
MI TWITTER. : @miguelantonioh
MI EMAIL: miguelito8089658@hotmail.es
celular: 0412-5155900
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