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sábado, 28 de mayo de 2016

Solo podía ser venezolano este magnífico e intrépido hombre (4/5) SIMÓN BOLÍVAR

Por: José M. Ameliach N. | Martes, 24/05/2016 12:51 PM | 

La Batalla de Ayacucho, 9 de diciembre de 1824, comandada por el General Sucre fue la última batalla del proceso emancipador de América. Bajo las órdenes de Sucre combatieron unidades militares provenientes de diferentes países del  continente: Venezuela, Colombia,  Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Méjico y Puerto Rico; además de otras procedentes de algunas naciones de Europa. Minutos antes de la batalla Sucre arenga a las tropas y al final de sus palabras, dice: "¡Soldados!, de los esfuerzos de hoy depende la suerte de América del Sur; otro día de gloria va a coronar vuestra admirable constancia. ¡Soldados! ¡Viva el Libertador! ¡Viva Bolívar, Salvador del Perú!" A raíz de la victoria de Ayacucho Sucre entra triunfante en el Cuzco y toma al Alto Perú. El Libertador Simón Bolívar redacta y publica en 1825, en forma sucinta, la vida y obra del General Sucre, Bolívar no escatima elogios ante la hazaña culminante de su fiel amigo y entre otras muchas cosas dice: "La Batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana y la obra del general Sucre, la disposición de ella ha sido perfecta y su ejecución divina. Las generaciones venideras esperan la victoria de Ayacucho para bendecirla y contemplarla sentada en el trono de la libertad, dictando a los americanos el ejercicio de sus derechos. El general Sucre es el padre de Ayacucho, es el redentor de los hijos del Sol, es el que ha roto las cadenas con que envolvió Pizarro el imperio de los Incas. La posteridad representará a Sucre con un pie en el Pichincha y el otro en el Potosí, llevando en sus manos la cuna de Manco-Capac y contemplando las cadenas del Perú rotas por su espada. Usted, General Sucre,  está llamado a los más altos destinos, y yo preveo que usted será el rival de mi Gloria”

El Congreso de Colombia otorga a Sucre el grado de General en Jefe, y el Congreso del Perú le concede el grado de Gran Mariscal de Ayacucho. El 6 de agosto de 1825 Sucre convoca a una asamblea a los representantes de aquellas provincias, con la aquiescencia de Bolívar, en ella se decide crear la República de Bolivia, y Sucre posteriormente sería elegido su Presidente. La obra que cumple el Mariscal Sucre en Bolivia es fructífera: Organiza la Hacienda Pública. Promueve la libertad de los esclavos, Reparte tierras a los indios. E incentiva fuertemente, al disponer de un sustancial presupuesto, la educación y la cultura. Ante el Congreso es categórico al declarar que: "Persuadido de que un pueblo no puede ser libre si la sociedad que lo compone no conoce sus deberes y sus derechos, he consagrado un cuidado especial a la educación pública". Sucre en 3 meses de gobierno de la República de Bolivia, cumplidos el 5 de mayo de 1826, firma 13 decretos referentes a la creación de colegios de ciencias y artes, institutos para huérfanos y huérfanas en todos los departamentos y establecer escuelas primarias en todos los cantones de la República. Sucre en muchas reuniones argumenta: "La educación pública es lo que ha hecho más progresos,  para la enseñanza el gobierno ha dado un plan de estudios análogo a la ilustración del siglo".

En su gestión política Sucre hace gala de su ecuanimidad y de su recto sentido de justicia al hacer publicar un edicto, en todos los departamentos, invitando a los ciudadanos para que aquellos que crean no les ha administrado justicia, o tengan alguna otra queja contra él como funcionario público, la eleven a Su Excelencia el Libertador en los términos legales que correspondan. En ese documento expresa Sucre “Les ofrezco no tener jamás el menor resentimiento por ello ni reclamo alguno, y sí una satisfacción viendo cómo se empieza a disfrutar de la libertad por la cual tantos sacrificios han hecho, y que son ciudadanos dignos de vivir bajo de leyes cuyo cumplimiento saben exigir los magistrados” Sin embargo, todavía en Bolivia quedaban personas envidiosas, con irracional odio pero ansiosas  de sobresalir en el gobierno, siendo así como promueven y financian disturbios y  subversiones con graves consecuencias para la tranquilidad del pueblo, y mayor aún, cuando llegan a causar un motín en Chuquisaca el 18 de abril de 1828, en el cual Sucre resulta herido en el brazo derecho. Sucre a pesar de este percance envía dos días después, 20 de abril, un Poder para contraer matrimonio en Quito con Mariana Carcelén y Larrea, marquesa de Solanda. 

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¡Cómo los guarimberos de la época colaboraron en mucho al asesinato de Sucre y a la perdida de la Gran Colombia!
Solo podía ser venezolano este magnífico e intrépido hombre (5/5)

Por: José M. Ameliach N. | Miércoles, 25/05/2016 09:15 AM


Todos estos disturbios y subversiones que suceden en Bolivia tienen su motivación en que la oligarquía nacional no quería revolución alguna, saben que en ella no podrá seguir saqueando al pueblo y a la nación, razón por la cual no cesan en sembrar el odio entre la población contra el General Sucre; la oligarquía boliviana continúa con su oposición enfermiza al gobierno y a la revolución bolivariana al recibir apoyo de los políticos de derecha del exterior. En agosto de 1828 Sucre emprende la marcha hacia su hogar en Quito, pero en los primeros días del año 1829 la autoridad encargada del gobierno lo llama para que enfrente la ofensiva peruana en el sur del Ecuador. Sucre regresa de Quito y triunfa el 27 de febrero de 1829 en la Batalla de Tarqui, ofreciéndole a los vencidos una capitulación; modelo de generosa fraternidad americanista. Siendo fiel a su lema. "Nuestra justicia es la misma antes que después de una batalla" Todo lleno de angustia por el vil ataque político de sus enemigos que no cesan en atacarlo verbalmente todos los días, llega el tenebroso año de 1830. El Congreso Admirable de la Gran Colombia, reunido en Bogotá, lo elige su presidente en enero de ese año, en febrero el mismo cuerpo le encarga la misión conciliadora con el Gobierno de Venezuela. En el viaje que emprende para Venezuela le acompañan José María Estévez, Obispo de Santa Marta y Vicepresidente del Congreso, y el diputado Francisco Aranda. A mediados del mes de marzo la comisión llega a territorio venezolano, pero por la imposición del Gobierno de Venezuela tiene que regresar a la Villa del Rosario de Cúcuta, en donde se lleva a cabo las conversaciones durante 4 días; no se logró ningún resultado positivo. Sucre regresa a Bogotá mientras la situación separatista se agrava y la obra y sueño de Bolívar se destroza. 

Cuando el Mariscal Antonio José de Sucre va de vuelta a encontrarse con su familia en Quito, es asesinado a traición en la montaña de Berruecos, al sur de Nueva Granada, hoy Colombia, el 4 de junio de 1830; José María Obando es señalado como uno de los autores intelectuales y Apolinar Morillo como uno de sus asesinos materiales. Como puede darse cuenta el lector, la vida de Sucre fue un constante trabajar y un luchar permanente. Combatía contra los elementos, contra las distancias y contras las fallas humanas. Su preocupación por ser un servidor a la comunidad, en lo civil como militar, ocupó su vida. El Mariscal Antonio José de Sucre Fue indoblegable en su actitud vigilante por la probidad. Castigaba sin vacilar, con rigor extremo, crímenes, vicios y corruptelas, pero fue magnánimo con enemigos y adversarios vencidos. Sobre todo resaltan en Sucre sus conceptos del patriotismo americano, del honor, de la gratitud y la lealtad. En la última carta de Sucre a Simón Bolívar, escrita en Bogotá el 8 de mayo de 1830, estampa con su puño y letra. ...“No son palabras las que pueden fácilmente explicar los sentimientos de mi alma respecto a Vd. Vd. los conoce, pues me conoce mucho tiempo y sabe que no es su poder, sino su amistad la que me ha inspirado el más tierno afecto a su persona y lo conservaré, cualquiera que sea la suerte que nos quepa, me lisonjeo que Vd. me conservará siempre el aprecio que me ha dispensado. Sabré en todas circunstancias merecerlo. Adiós, mi general, reciba Vd. por gaje de mi amistad las lágrimas que en este momento me hace verter la ausencia de Vd. Sea Vd. feliz en todas partes y en todas partes cuente con los servicios y con la gratitud de su más fiel y apasionado amigo” 

Cuando el General Sucre va rumbo a Ecuador, es víctima de sus enemigos políticos, que disentían en su idea de la Gran Colombia y que compartía con su entrañable amigo Bolívar; quien desde su lecho de enfermo llora su muerte, comparando el crimen con aquel que también entre hermanos hizo que Caín derramar la sangre de Abel. Los restos de Sucre descansan en Quito, en la Catedral metropolitana. Llevan su nombre una ciudad de Bolivia, el estado al que pertenece Cumaná, el lugar donde nació, varios municipios venezolanos, un departamento de Colombia, y la moneda ecuatoriana. El Mariscal Antonio José de Sucre nace en Cumaná, Estado Sucre. Venezuela. El 3 de febrero de 1795 y es asesinado por colombianos y en Colombia el 4 de junio de 1830. Contando con tan solo 35 años de edad. 
Póngase el lector a pensar y consiga en su memoria cualquier otro personaje, existiera o exista, en el mundo entero pueda compararse a un hombre que en solo 20 años de su corta vida de 35, haya podido realizar lo que Antonio José de Sucre. No, no lo hay, y es por eso que estos 5 escritos, que publica aporrea.org, se titula: SOLO PODIA SER VENEZOLANO ESTE MAGNÍFICO E INTRÉPIDO HOMBRE.

¡Que Viva Venezuela! ¡Que Viva el Libertador Simón Bolívar! ¡Que Viva el General Sucre! ¡Que Viva la paz! 
José M. Ameliach N. Mayo de 2016
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José M. Ameliach N.

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